martes, 23 de febrero de 2010

Tale of Two Brains

Texto traducido del inglés, parte de la disertación-monólogo en un vídeo de Mark Gungor acerca de la diferencia entre el cerebro del hombre y el de la mujer y no es humor sin más en realidad, al parecer son charlas en seminarios de "ayuda matrimonial" (en el vídeo se puede apreciar que todo el público son parejas y merece la pena verle en acción y los comentarios y gestos que utiliza durante "la actuación"), es como una especie de risoterapia:
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Quiero empezar con el cerebro de los hombres. Es verdaderamente único, está hecho de pequeñas cajas. Y tenemos una caja para todo: una para el coche, otra para el dinero, otra para el trabajo, otra para tí, otra para los niños, otra para tu madre en algún lugar del sótano... Tenemos, ¡tenemos cajas por todos los lados!. Y la regla es: "Las cajas no se tocan entre sí".
Cuando los hombres hablamos de un tema en particular, vamos a esa caja en concreto, la sacamos, la abrimos y discutimos sólo sobre lo que está en esa caja. Luego cerramos la caja y la ponemos con mucho cuidado en su sitio con mucho, con muchísimo cuidado para que no toque otras cajas...
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El cerebro de las mujeres es muy diferente al de los hombres. El cerebro de una mujer es una gran bola de cables y todo está conectado con todo: el dinero está conectado a tu coche, tu coche al trabajo, los niños a tu madre... ¡todo está conectado a todo! Es como la superautopista que es Internet. Y todo está conducido por una clase de energía que llamamos: "Emociones". Es una de las razones por las que las mujeres tienden a recordarlo TODO, porque, si coges un acontecimiento y lo conectas a una emoción, se plasma en tu memoria y podrás recordarlo para siempre. En realidad lo mismo pasa con los hombres, pero no ocurre tan a menudo porque, francamente, nada nos importa. Las mujeres tienden a preocuparse por todo. ¡Y les encanta!
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Todos los hombres tenemos una caja en el cerebro que la mayoría de las mujeres ni siquiera sospecha. Esta caja en particular, no contiene nada; de hecho la llamamos "la Caja de la Nada" y de todas las cajas que los hombres tenemos en el cerebro, "la Caja de la Nada" es nuestra favorita. Es por eso que los hombres podemos hacer esas cosas tan típicas de zombis durante horas, ya saben, como pescar... ¡y nos encanta!. Por esto también los hombres se pueden sentar durante horas delante de la TV y estar así (aquí representa a un hombre con cara de bobo, boca semiabierta -casi babeando diría yo- dándole al mando de vez en cuando y moviendo la cabeza de un hombro a otro)... Claro, esto vuelve locas a nuestras mujeres y gritan:
- "¡Para ya! es imposible que estés viendo algo!".
- "No estoy mirando nada".
La Universidad de Pensilvania hace unos años hizo un estudio y descubrió que los hombres tienen la habilidad de no pensar en nada... y aún así respirar. ¡Las mujeres no pueden hacerlo! Su mente nunca se detiene y no entienden "la Caja de la Nada" y eso las vuelve locas. Nada vuelve más loca a una mujer, nada la irrita más que ser testigos de un hombre haciendo NADA.
Algunas mujeres se preguntan: -"¿puedo ir a esta caja de la nada con él?". Algunas entrarían y dirían: -"¿sabes? creo que a este lugar le hacen falta unas fotos, una mesita aquí, unas flores..." NO.
También tenemos diferencias en la forma en que hombres y mujeres manejan el estrés. Cuando un hombre está estresado lo único que quiere es ir corriendo a su "Caja de la Nada". Una mujer ve al hombre en ese estado vegetativo y le dice:
- "¿En qué estás pensando?".
- "En nada..."
- "Tienes que estar pensando en algo"
- "Nada de nada..."
Ahora, cuando una mujer está estresada, tiene que contarlo, hablar de ello y si no lo hace, su cerebro literalmente EXPLOTA. Los hombres se sienten obligados a solucionarles sus problemas por eso los hombres hacen lo que hacen: sólo le cuenta sus problemas a otro hombre para que lo ayude a solucionarlo, pero ella no es un hombre... Si tratas de ayudarla, te matará: no quiere tu consejo, no quiere tu ayuda, ¡sólo quiere que te calles y escuches!


3 comentarios:

vidimus dijo...

Completamente de acuerdo. Nos gusta mirar de vez en cuando en nuestra caja de la nada. Así que ya sabes, si te digo que no pienso en nada, es cierto ;-)

Caos dijo...

Te lo robo niña, me he reido como nunca, hay que divulgar este gran estudio de la caja del vacio

Srta. Marta dijo...

es genia,yo no tengo ni pareja, pero como mujer y por experiencia con el género contrario, es que tiene más razón que un santo!

http://utopicataraxia2.blogspot.com