viernes 13 de noviembre de 2009
jueves 12 de noviembre de 2009
Clara de noche



Clara... de noche, es una tira cómica escrita por Carlos Trillo y Eduardo Maicas y dibujada por Jordi Bernet, publicada semanalmente desde 1992 para la revista española, El Jueves, y luego paralelamente para el suplemento "No" del diario argentino Página/12, publicando periódicamente álbumes.En la tira a blanco y negro y a dos páginas se relata la vida de Clara, una "puta que está muy buena", y su relación con los clientes. Clara se ha convertido en uno de los personajes más conocidos y queridos de la revista con un gran seguimiento de fans que ven en ella la idealización de una mujer tanto liberal como libertina, independiente y atractiva.
Pd. Y que se supone que es puta para poder mantener a su hijo... no le veo yo ahí el glamour, la independencia y el libertinaje... ¿cómo idealizar eso...?
miércoles 11 de noviembre de 2009
Con 1000 desengaños...
Adoro los boleros y la voz de Luz Casal. Juntos en su nuevo disco... increíbles...
El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta...
decía D. Jacinto Benavente...
Los celos patológicos están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, autocompasión, hostilidad y depresión y suelen ser destructivos para la relación.
Las personas con celos patológicos, están exigiendo o demandando que su pareja no debe, bajo ningún concepto, implicarse emocional o sexualmente con otras personas.
En cambio, cuando una persona utiliza un pensamiento flexible, unos celos "controlados", se dice a sí misma cosas como "Deseo mucho que mi pareja esté sólo conmigo, pero es libre de elegir lo que quiere, y si me deja será doloroso y frustrante pero no será algo terrible, ni insoportable ni me matará". La persona que piensa de este modo puede estar preocupada, pero no aterrorizada ante la posibilidad del abandono ni necesitará estar constantemente en guardia por si sucede eso tan temido. En cambio, si está utilizando un pensamiento rígido y dogmático, creerá cosas como: "Mi pareja no puede ni debe dejarme nunca bajo ninguna circunstancia ni tiene derecho a hacerlo porque si lo hace me sentiré fatal y será terrible e insoportable". La persona que piensa de este modo se sentirá muy ansiosa, insegura, deprimida, agresiva y dependiente. (fuente)
Características de la persona celosa
Algunas de ellas pueden pasar desapercibidas para un espectador externo, pero serán la causa de su comportamiento agresivo e inseguro:
- Baja autoestima, aunque pueda parecer lo contrario.
- Dificultad para valorarse a sí mismos.
- Pérdidas afectivas en la infancia ocasionadas por padres muy exigentes poco valorativos de las virtudes de sus hijos y muy críticos.
- Patrones afectivos mal aprendidos o modelos poco útiles para seguir.
- Dificultades de comunicación y de empatía, ponerse en el lugar del otro.
- Problemas emocionales (obsesiones, estrés, depresión...)
Inseguridad y miedo a perder algo que no están seguros que puedan mantener por sí mismos.
Habitualmente son personas que creen no merecer el cariño de nadie, puesto que sus vivencias anteriores le han hecho sentirlo así. Ante esta creencia irracional, se genera unas actuaciones agresivas y obsesivas que tendremos que calmar.
Tendremos que recordarle una y otra vez las cosas que ha hecho bien y felicitarle por ellas, así reforzaremos la idea contraria. También es una forma de reforzar su autoestima. (fuente)
martes 10 de noviembre de 2009
Todavía estoy con la boca abierta...
vale que hay que cooperar con los países más desfavorecidos, pero el dinero no nos sobra y creo que la cosa de la generosidad debería empezar por nuestro propio país... y que me perdonen los gays y lesbianas de Zimbawe... clica enlace BOE, consulta página 3... 28.800 €... aún no he podido cerrar la boca, la estupefacción me puede... dentro de nada a los que van a tener que dar ayudas económicas porque estaremos en la ruina absoluta es a nosotros...
Yo no
Yo no soy la mujer que te echa de menos
Yo no soy la mujer que baila techno
Yo no soy la mujer que te arregla la vida
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy ésa
Yo no soy esa otra
Yo no soy la que mira con los ojos redondos
Yo no soy la mujer que te esperaba en Ítaca
Yo no soy la mujer de la túnica blanca
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy como crees
Yo no soy la que esconde las joyas dentro de una camisa de fuerza
Yo no soy la que sabe cómo recoger moras sin mancharse las manos
Yo no soy la mujer yo no soy tu mujer
Yo no soy la Sibila de Delfos
Yo no soy la que armó la gorda en Troya
Yo no soy la mujer que te va a echar mucho de menos
Yo no soy ni siquiera la que estuvo en el '68
Yo no soy digna y no hay palabras que sirvan para sanarme
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy la que lee a Robert Musil
Yo no soy la mujer enamorada de Thomas Bernhard
Yo no soy la mujer
yo no soy yo no sirvo yo no tengo
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer con una larga colección de zapatos
Yo no soy la que sabe cómo quitar las manchas de vino en la chaqueta
Yo no soy la que puede distinguir el satén del raso con un pequeño roce
Yo no soy la que quiere ser Emily Brontë
Yo no soy la que quiere
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer de cuarto de invitados
Yo no soy la Licenciada en Periodismo
Yo no soy la mujer que se hace daño con un alfiler
Yo no soy la mujer que desgrava
Yo no soy la mujer que conoció a Lindsay
Yo no soy la mujer que baila techno
Yo no soy la mujer que te arregla la vida
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy ésa
Yo no soy esa otra
Yo no soy la que mira con los ojos redondos
Yo no soy la mujer que te esperaba en Ítaca
Yo no soy la mujer de la túnica blanca
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy como crees
Yo no soy la que esconde las joyas dentro de una camisa de fuerza
Yo no soy la que sabe cómo recoger moras sin mancharse las manos
Yo no soy la mujer yo no soy tu mujer
Yo no soy la Sibila de Delfos
Yo no soy la que armó la gorda en Troya
Yo no soy la mujer que te va a echar mucho de menos
Yo no soy ni siquiera la que estuvo en el '68
Yo no soy digna y no hay palabras que sirvan para sanarme
Yo no soy la mujer yo no soy la mujer
Yo no soy la que lee a Robert Musil
Yo no soy la mujer enamorada de Thomas Bernhard
Yo no soy la mujer
yo no soy yo no sirvo yo no tengo
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer con una larga colección de zapatos
Yo no soy la que sabe cómo quitar las manchas de vino en la chaqueta
Yo no soy la que puede distinguir el satén del raso con un pequeño roce
Yo no soy la que quiere ser Emily Brontë
Yo no soy la que quiere
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer de cuarto de invitados
Yo no soy la Licenciada en Periodismo
Yo no soy la mujer que se hace daño con un alfiler
Yo no soy la mujer que desgrava
Yo no soy la mujer que conoció a Lindsay
Yo no soy la mujer que va a pilates
Yo no soy la que aumenta sus labios con azúcar
Yo no soy la mujer que se siente identificada
Yo no soy la mujer que quiere ser chimenea
Yo no soy la mujer
Yo no soy la mujer que termina los poemas
en "MASS MIEDO"
de Gonzalo Escarpa
(Arrebato Libros, 2008)
(yo sí soy la mujer con una gran colección de zapatos... Imelda Marcos va a ser mi nick)
lunes 9 de noviembre de 2009
Lecturas cortas
Nos pasamos la vida teniendo que tomar decisiones, eligiendo: una cosa u otra, derecha, izquierda (¿centro?), seguir o parar, blanco o negro (¿gris?), playa o montaña, ciudad o campo, deprisa o despacio, salir o entrar, fumar o no fumar, ser o no ser, quedarnos o continuar con nuestro camino... y cuando no podemos elegir, nos quedamos paralizados, no sabemos por dónde tirar...
En esos momentos se preguntaba si pudiera ser que "no hacer nada" y ver qué pasaba, dejar de controlar, algunas veces al menos, fuese lo más interesante... ¿o no?. ¿Decidir no hacer nada ya era elegir un nuevo camino? Mierda!
La vida, vivir, es el camino, más que el destino o al menos, la mayor parte de la vida es eso, caminar... y caminar supone elegir puertas por las que pasar, caminos distintos... toda la vida eligiendo.
La vida, vivir, es el camino, más que el destino o al menos, la mayor parte de la vida es eso, caminar... y caminar supone elegir puertas por las que pasar, caminos distintos... toda la vida eligiendo.
Srta. Marta, 2009
Pd: ;)
Pd: ;)
domingo 8 de noviembre de 2009
Las personas somos malas
Y las mujeres más. Gordas o flacas, da igual: hostiles con el resto del género femenino, somos nuestras peores enemigas.
Leyendo el blog "Yo la más gorda de todas" me acordé de cosas de las que me van pasando o voy viviendo aunque sea como mera espectadora a lo largo de la vida... conversaciones, ajenas o no a tí, que te hacen pensar lo crueles que somos los seres humanos con nuestros semejantes, gratuitamente además, y que casi siempre se debe a la propia baja autoestima e inseguridad... no nos gusta nuestra propia existencia y al parecer tenemos que joder la de los demás para ser un poquito menos infelices...
*Situación 1: entro a un bar, tengo dentista y llego sobrada de tiempo. Dos mujeres, delgadas, una en la cuarentena y otra más joven charlan. Me pongo cerca, distancia prudencial y se quedan calladas. Yo, a lo mío. Me pido mi café. Continúan la conversación pero algo me dice que la misma ha tomado otro camino desde mi entrada...
-Flaca 1, cuarentona: -”Has visto a fulanita? -su conocida, no yo-… con lo guapa que es y que pena lo joven que es, lo gorda que está”.
-Flaca 2: -”uy sí, es una pena, pero yo creo que no está como ésta no?” (ahora sí habla de mí y debe creer que por ser gorda también debo ser sorda… e idiota…).
En ese momento me dan ganas de decirle que lo mío y lo de la tal fulanita, seguramente con esfuerzo, aprendizaje, más o menos, o con alguna medicación, se quita, y si no se quita, pues nada, pero que lo suyo, difícilmente... el reparto de cerebros no les fue favorable, desde luego y de momento, eso, no lo arreglan...
*Situación 2: subo al autobús. Pico mi billete. El autobusero ya es un habitual, un chico grandote, no gordo, pero desde luego de delgado nada que cuando le he visto de pie en alguna ocasión he podido comprobarlo. Me siento justo detrás. Va hablando con una señora de unos 50 y pico que está sentada al lado, rubia de bote, pelo corto bastante mal cortado (soy hija de una estupenda peluquera, sé de lo que hablo). Me fijo en ella porque al pasar a su lado me ha pegado un repaso de arriba a abajo que he flipado, girando incluso la cabeza hasta que he puesto el culo en el asiento. Incluso me he mirado a mí misma a ver si llevaba algo raro...
-Señora gorda rubia: -”anda que la fulanita no veas cómo se ha puesto desde que se ha casado…” (se habrá mirado ella en el espejo? claro, dirá que usa la talla 40… embutida en ella cual morcilla de Burgos, que como respire un poco hondo, revienta las costuras).
-Conductor bus: -”sí, como el marido (entiendo por la charla que otro conductor de la misma empresa), que ya no coge en el asiento”.
Tengo que reprimirme para no levantarme y decirle eso, que si ella se mira en el espejo por la mañana o cuando va a comprarse ropa pero de repente pienso: "joder, que envidia de autoestima"... pero qué va... es que no hay más ciego que el que no quiere ver y vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, está claro...
sábado 7 de noviembre de 2009
Lecturas cortas
Tal cual un anuncio de compresas:
No se nota
No se mueve
y por supuesto, (ya) no traspasa
a lo mejor es que ha llegado la menopausia y no he sido informada...
¿a qué huele el silencio?
Srta.Marta, 6-11-09
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