jueves, 25 de febrero de 2010

Lecturas cortas


Anestesiada.

Sentía que su vida había pasado bajo los efectos de algún tipo de sedante, de anestesia general y que esos recuerdos de vivencias "extraordinarias" en realidad no eran más que sueños, alucinaciones producidas por el fármaco.

Y quería despertar de ese letargo infinito.

Empezaba a sentir que todo se transformaba en una eterna pesadilla.


Srta. Marta, oct 2009

2 comentarios:

Nana dijo...

Yo me he tirado así muchos años de mi vida. Espero que no sea contagioso, y espero de corazón que no sea tu caso.
Un abrazo guapa.

Unknown dijo...

lo ha sido y sigue siéndolo demasiadas veces querida Nana... a ver si me espabilo y sigo con el otro blog, que este sigo sin poder acceder... no sé qué narices ha pasado con mis claves que no van y no me las restablecen